Tal cual se jura ante un altar, la relación entre fuente y periodista, no dista mucho a la de un matrimonio.
Con sus altos y bajos, la comunicación siempre es esencial cuando se busca generar confianza, consistencia y credibilidad ante los medios.
Y aunque no falta quien pueda decir que «es mejor no hablar con la prensa nunca», lo cierto del caso es que este relacionamiento trae significativas ventajas, cuando forma parte de la estrategia de negocio o marca personal. En este sentido, vale la pena recordar lo que cada parte busca o pretende, para así encontrar puntos de coincidencia.
Noticia, información de actualidad, perspectiva, opinión, datos, contexto local, balance, reacciones, verificación, etc.
Y todo lo anterior lo necesita para «ayer»
Exposición de la marca, de su perfil profesional, tendencias relacionadas al negocio, generación de conocimiento, atracción de clientes, talento y nuevas oportunidades; entre otros.
Tal ves la formula esta -entonces- en entender que todos tenemos información en nuestras manos, pero si no la damos a conocer por vías creíbles, no generamos conocimiento y -por ende- no hay opiniones al respecto y mucho menos decisiones.
Una vez que se establece la relación entre fuente y periodista, debemos asegurarnos que las reglas están claras.
Y tal vez lo mas importante y que genera el titulo de este blog, es la importancia de entender que la fuente no solo esta ahí para temas positivos. Una vez que existe una relación con un medio de comunicación, la expectativa es construir puentes y no murallas
Comunicar con la audiencia como fuente de informacion conlleva una responsabilidad: Comunicar en las buenas y en las malas